El regreso de Mónica Oltra y la medida desigual
H ay algo en los regresos que siempre me ha incomodado. No en lo que prometen, sino en lo que ocultan. Con los años he aprendido a desconfiar de esa facilidad con la que la política convierte el pasado en argumento y la memoria en refugio. Como si bastara con haber sido para seguir siendo. El posible regreso de Mónica Oltra no es solo una noticia. Es una pregunta. Y no es menor: hasta qué punto estamos dispuestos a recordar… y hasta qué punto preferimos olvidar. En política no todos los regresos son iguales. Ni todas las caídas pesan lo mismo. Algunos vuelven con una losa. Otros, sorprendentemente, vuelven con una coartada. El caso de Mónica Oltra se sitúa justo en ese territorio incómodo donde la memoria, la ideología y la conveniencia empiezan a confundirse. Porque no estamos solo ante una figura que reaparece. Estamos ante la prueba de hasta qué punto somos capaces —o no— de medir a todos con el mismo criterio. Durante años, Compromís construyó un relato eficaz en l...